La sección de comentarios en las entradas ha sido cerrada. Al considerar que las consultas realizadas en dicha sección son de difícil seguimiento por los usuarios se ha habilitado un Foro sobre comunidades de propietarios en el nuevo portal Comunidad Horizontal donde pueden plantearse consultas o ayudar a otros usuarios. Disculpad las molestias.

jueves, 9 de febrero de 2012

La necesidad de una nueva Ley de Propiedad Horizontal

Se reproduce a continuación un artículo publicado por la revista 'El Administrador' (número 50, diciembre 2011) del Consejo Andaluz de Colegios de Administradores de Fincas firmado por Vicente Magro Servet, presidente de la Audiencia Provincial de Alicante.

Año 2012: un nuevo parlamento y la misma aspiración de la nueva lph. ¿ha llegado la hora?

Vicente Magro Servet

Puede que sea esta la legislatura del verdadero cambio en lo que a la Propiedad Horizontal se refiere. Puede que al final, los años de insistencia en la necesidad de afrontar una nueva LPH fructifiquen en las reclamaciones que año tras año hemos realizado jueces y administradores de fincas. Y esta insistencia recordemos que no ha venido desde un punto de vista personalista de los administradores de fincas colegiados, que son los que históricamente han abanderado las propuestas de reformas y poniendo el dedo en la llaga de lo que hacía falta mejorar para que nuestras comunidades queden bien atendidas, aunque otros, los no cualificados, quieran arrebatar a los colegiados el trabajo que han hecho. Una insistencia que, dicho sea de paso, viene porque nuestras comunidades no pueden quedar bajo la cobertura de un texto de hace 52 años, con unas necesidades actuales que se entremezclan con la crisis, con la insolidaridad de muchos vecinos, con infractores de la LPH y todo ello bajo el amparo de un texto de 24 preceptos que no han dado cobertura a una problemática que requiere de mucho más derecho positivo que el que el legislador nos ha dado hasta la fecha.

Sabemos que la Ley de propiedad horizontal está absolutamente desfasada para la realidad que vivimos. 24 artículos no son suficientes como para regular y resolver todos los problemas que sufren las comunidades de vecinos. Por ello, los problemas que sufren los vecinos en muchas ocasiones no encuentran acomodo y respuesta en la Ley especial a la que hemos hecho referencia. Pero por encima de otros podemos destacar a los vecinos insolidarios y molestos que no aceptan las normas de régimen interno y de conducta de la comunidad, o las obras inconsentidas que hacen en muchos casos los propietarios. Así, se hacen cerramientos sin autorización, se ubican aparatos de aire acondicionado sin autorización en las fachadas, se utilizan los patios de luces de forma privativa.

Por otro lado, todavía existen problemas para retirar las barreras arquitectónicas en la legislación que sobre propiedad horizontal regula nuestras viviendas y nuestro sistema de vida en comunidad. Así, recientemente se han aprobado reformas que más que arreglar la situación la han complicado más, como es el caso de la Ley 26/2011 que introduce un derecho de veto por pobreza en el art. 10.2.2 LPH para impedir llevar a cabo obras de accesibilidad, lo que deja a quienes necesitan de estas reformas para poder moverse en sus elementos comunes sin posibilidad de hacerlo con comodidad por la oposición de uno solo, o los problemas interpretativos del R.D. 8/2011 que no acaba de conceder la personalidad jurídica a las comunidades de propietarios, aunque parece que es lo que se pretendía, lo que es peor, porque eso supone un defecto en la redacción de la norma.

Por último, sobre la necesidad de atribuir la función de administrar los patrimonios inmobiliarios a los administradores de fincas colegiados decir que es este un tema capital y se perdió una gran oportunidad para resolverlo cuando en el año 1999 se aprobó la reforma de la LPH que introdujo entre otros temas el nuevo régimen de reclamación de gastos de comunidad. En este sentido, en el art. 13 LPH se debió fijar con claridad que quien está habilitado para gestionar una comunidad de propietarios es el administrador de fincas colegiado. Es una temeridad mayúscula pensar que cualquier persona puede estar preparada para gestionar una comunidad. En muchas ocasiones he comentado que si los que estamos todo el día analizando problemas de la ley tenemos dudas, cuántas invadirán a quienes sin titulación específica gestionan de forma imprudente comunidades de propietarios. Opino que la línea de la desregulación que se introdujo en la Ley Ómnibus lo que ha generado es más disfunción en la calidad de la prestación de servicios en la administración de fincas y la liberalización de servicios es un error y que deben establecerse patrones que marquen las normas sobre los requisitos de formación, cualificación y colegiación deben existir para que una persona pueda desarrollar una actividad. Pero más aún cuando esa actividad se refiere o circunscribe a sus relaciones con terceros que confían en esta persona para encargarle un servicio. El Estado no puede abstraerse de tomar cartas en el asunto y regular esta y otra materia para definir quien está en condiciones de realizar cada actividad concreta, sobre todo ante tanto irresponsable que existe en la sociedad que sin el mayor pudor gestiona intereses ajenos sin ninguna preparación o con una muy reducida.

El año 2012 debe ser el año de la nueva LPH. Si queremos despegar y empezar a salir de la crisis hay que aprobar normas que nos permitan incre- mentar la calidad de los servicios, pero la sociedad necesita que sus patrimonios inmobiliarios estén gestionados primero por auténticos profesionales que se preocupan por dar un buen servicio, y no por cobrar un bajo precio, y en segundo lugar por con- tar todos con un régimen jurídico que nos dé verdadera seguridad jurídica.

Entradas relacionadas [Mostrar/Ocultar]